MICROMETRAJE FICCIÓN

NO FUI YO, FUIMOS TODAS

La indiferencia por medio del panóptico. Encerrados en cubículos simétricos, todos situados en el mismo espacio, se reproducen los mismos movimientos casi de manera mecánica. En función del género se asignan roles,establecen normas y castigos, convirtiéndonos en piezas que repiten una inmensa cadena de montaje, sin permitir reflexión frente a la violencia que nos impone su ritmo incesante de cadenas dentro de cubículos de cemento. La vida es como una cadena de montaje, ese ir y venir que se reduce en 24 horas, cada uno cumple una función, cada uno es una pieza de la gran maquinaria invisible. Lo único que puede romper con esa cadena, es un error en la misma línea de montaje, que la detiene, por un pequeño lapso de tiempo. Se corrige, y se vuelve a retomar ese ritmo arrítmico, ese ritmo, sin ritmo. La mujer designada como objeto doméstico es quien más expuesta está ante la violencia de una sociedad que naturaliza las agresiones diarias y la hace sentir cada vez más ajena a sus reclamos. Sin embargo, el panóptico no contempla la solidaridad intrínseca que aparece cuando se rompe la línea de cadena y la rabia se desborda. Si nos organizamos en defensa de nuestras libertades y nos levantamos solidariamente, el reclamo de justicia deja de ser un silencio individual para convertirse en un grito colectivo.

TÍTULO No fui yo, fuimos todas GÉNERO Ficción DIRECTOR Aukaleb Ankaro DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA Camila Sherman DURACIÓN 1:00 min. FORMATO HD AÑO 2015 CASA PRODUCTORA Cuello Negro Films

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